Comencemos con la definición de “efímero”
que es de corta duración, pero en este caso contaremos una historia sobre esto.
No hace mucho tiempo, se podría decir que por el año 2007 Alex una
muchacha de unos veintiséis años, de pelo castaño, ojos cafés, alta, de tez
blanca, estaba comprometida con Matt un muchacho de la misma edad que ella de
ojos marrones, cabello castaño claro, alto, de tez blanca y unos rasgos muy
lindos, por decirlo era la persona más bella que jamás había conocido, entonces
dice ella
-Te amo tanto, más a que nada- él respondió abrazándola
-Tú eres lo más precioso que jamás pude conocer- y la besó. Hacía cuatro
largos años que estaban juntos, él era actor y ella era médica, entonces un día
volviendo del hospital para su casa en el camino conoce un chico de unos veinticuatro años, sus ojos
son color miel, tenia rastas las cuales algunas eran rubias y otras castañas,
tenía un piercing en el labio inferior que le quedaba my hermoso, desde que lo
vio Alex quedó embobada viéndolo ya que era muy difícil dejar de verlo entonces
le dice él
-Hola preciosa- ella lo miró, sonrió y luego dijo
-¿Cómo te llamas?- le dijo el de rastas
-Soy Alex- contestó la castaña
-Bueno Alex, soy Tom ¿Qué tal si vamos a tomar un café así nos conocemos
mejor?- preguntó él, ella lo pensó unos pocos segundos y luego dijo
-Me encantaría- aceptando su propuesta. Caminaron lentamente por la
acera y mientras le preguntó él
-¿Estas en pareja?- ella dudó unos segundo y luego respondió
sencillamente
-Sí y ¿Tú?- él sonrió de medio lado para luego decir
-No, por ahora no me interesa tener una relación seria- ella preguntó
-Entonces ¿vas de amorío en amorío?- él se rió en cuanto al concepto que
ella utilizó y él dijo
-No me gusta llamarlos amoríos, prefiero… amores efímeros-
-Bueno eso suena mucho mejor- dijo ella sonriendo sutilmente, cuando
llegan al restaurante Tom pidió una mesa para dos y el encargado los situó en
la mesa que daba al jardín, entonces dice el de rastas
-Una hermosa vista hacía el jardín estando en una charla con una hermosa
señorita- y le sonreía, Alex se ruborizó luego articuló
-Gracias-
-De nada- respondió el de rastas.
Aquella noche entre ambos seres había comenzados una relación, esa misma
noche que había ido a tomar el café juntos, ella dijo
-Ya debo irme-
-No, espera- le dijo él
-¿Qué sucede?- preguntó la castaña
-Es que quería invitarte a… no importa- dijo el de rastas
-Vamos dime- lo convenció ella
-Invitarte a mi departamento- le dijo Tom con una leve sonrisa en el
rostro, Alex sonrió ante la idea para luego contestar a la invitación
-Claro- él pagó la cuenta que no había sido mucho, luego salieron a la
calle para caminar hasta el departamento de Tom. Caminaron alrededor de diez
cuadras cuando de repente le dice él
-Aquí es- el edificio estaba en buenas condiciones, estaba pintado de
color celeste claro y la ventanas de otros departamentos estaban muy bien
cuidados ella dijo
-Guau- él se rió y después articuló
-Vamos- mientras la tomaba de la mano para entrar en el mismo, pasaron
por la puerta y hacía el costado derecho había una vieja escalera de madera
verde algo descuidada pero no rechinaba al subir por ellas.
Subieron las escalera hasta el cuarto piso donde era el departamento del
chico de rastas, cuando llegaron a la puerta toma las llaves del mismo y las
mete en el cerrojo, le da dos vueltas, cuando se escucha el “clap” de la cerradura abierta dice él
-Bienvenida a mi morada- ella le responde
-Muchas gracias- sonriéndole de una manera seductora, pasa por delante de él con un
caminar muy sensual para seducir al de rastas, luego entra él y cierra la
puerta. Alex se sacó la campera y la chalina para estar más cómoda ya que allí
dentro no hacía tanto frío, para quedar solamente con una remera y un suéter
arriba, él la miraba y sonreía.
Ambos se sentaron el pequeño sofá que tenia Tom y comenzaron a hablar
entonces le pregunta él
-¿Qué tipo de persona te consideras?- ella lo miró a los ojos y luego
dijo
-En verdad una persona muy normal. Soy buena pero lo único es que no me
hagas algo malo porque conmigo perdes. No soy ni vengativa ni rencorosa, no me
gusta eso- Tom quedó sorprendido luego se describió asó mismo diciendo
-Yo soy manipulador, frío, no me interesan los sentimientos de nadie. Lo
que digan los demás me importa tres carajos- la castaña también se sorprendió
ya que una persona tan linda físicamente se describa así mismo como muy frío,
entonces ella respondió
-Buena descripción. En cuanto a lo amoroso ya me habías dicho que no te
interesaba una relación seria pero… ¿algún día pretendes tener una? ¿Ahora solo
tienes amores efímeros-
-Con respecto a la primera pregunta si deseo tenerla algún día pero
falta mucho, ahora tan solo prefiero pasar una noche con una, otra noche con
otra, porque no te sientes atada a nadie y puedes vivir tranquilamente- dijo
Tom explicándose. Por un lado tenía razón pero por le otro no, ya que te
catalogarían de zorra o puta en cosa de que seas mujer; luego le dijo
-Es verdad- después le pregunta él
-¿Alguna voz fuiste infiel?-
-No- respondió ella
-Entonces ¿Por qué estas conmigo en mi departamento?- le pregunta él
-Por simple curiosidad y para experimentarlo- respondió mientas acortaba
distancias entre sus rostros, cuando Alex se descuidó Tom la besó, la recostó
en el sofá y comenzó a besar su cuello, le sacó el suéter y ella le sacó la
campera.
Tom se levantó le extendió la mano para hacerla parar del sofá y ella se
la agarró, una vez que ambos estuvieron de pie él le quitó la remera y ella
hizo lo mismo, volvieron a besarse y cayeron en la cama quedando Tom sobre
ella. Una vez que le sacó los pantalones
y quedó en ropa interior, los roles cambiaron y ella queda sobre el de
rastas pero ella comienza a besarlo en el cuello pero lentamente va bajando por
todo el torso hasta legar a su ombligo allí se detiene un momento y comienza a
subir nuevamente por el torso desnudo de Tom mientras decía él entre gemidos
-Sí, oh sí. Sos una de las mejores- Alex volvió a besar sus labios y
mientras lo hacía desabrochaba uno a uno los botones del pantalón del de
rastas, quedando solamente en boxers. Luego de besarse por un tiempo más los
dos se despojaron de su ropa interior quedando ambos sin prenda alguna.
Una vez más ella comenzó a besarle el cuello y bajar por si tallado
torso dejando cortos besos hasta llegar al ombligo, allí se detuvo unos
segundos, luego continuo bajando hasta llegar a su entrepierna e introducir el
miembro en su boca. Él gemía de placer.
Luego Alex se recostó en la cama y él se acomodó entre las piernas de
ella y le dijo susurrando
-Balancéate lentamente- ella lo obedeció y comenzó a mover su cadera en
forma circular mientras experimentaba ese placer que nunca antes había sentido
con nadie, ni siquiera con Matt. En su mente pensaba luego de que terminaron de
tener relaciones
-Esto no está bien, Matt no se
merece que le haga esto. Aunque estoy segura de que él también me engaña- Tom le dijo y
esfumó sus pensamientos
-Eres muy buena en la cama- ella lo miró y dijo
-Tú igual- él sonrió ya que se autodenominaba “El dios del sexo”
Alex se durmió por tan solo tres horas y el sol cuando salió, daba en la
ventana cegándole los ojos y quejándose en voz alta
-Maldito sol- entonces Tom le dice
-Buen día nena- ella bostezando le dijo
-Buen día- se levantó, se vistió y desayunaron, como la noche anterior
había apagado el móvil, lo prendió y tenía veinticinco llamadas perdidas y
veinte mensajes de texto, todos eran de Matthew, él estaba muy preocupado ya
que no sabia nada de Alex desde la noche anterior Tom la vio preocupada
entonces preguntó
-¿Pasa algo?-
-No, es que Matthew estará preocupado por mí, debería irme- le dijo ella
-Está bien- contestó Tom. Alex tomó sus pertenencias y le dijo a Tom
-Gracias por la hermosa noche que pasamos, algún otro día nos
encontraremos-
-No creo que eso sea posible pero quien sabe. Gran noche la que pasamos-
contestó él. Alex se fue del departamento de Tom, en el camino a su casa iba
pensando que decirle a Matt u que no volvería a verlo al de rastas nunca más,
cuando llegó a su casa Matt le dijo
-¿Dónde estabas? Estaba preocupado- ella respondió
-Me encontré con una amiga y fui a su casa y el móvil se me quedó sin
batería- ella sabía muy bien que no debía decir nada más sobre la noche
anterior, guardó el secreto y así vivió toda su vida. Respecto a Tom… no volvió
a saber nada de él.
Fin ♥