viernes, 17 de febrero de 2012

Un amor efímero


Comencemos con la definición de “efímero” que es de corta duración, pero en este caso contaremos una historia sobre esto.
No hace mucho tiempo, se podría decir que por el año 2007 Alex una muchacha de unos veintiséis años, de pelo castaño, ojos cafés, alta, de tez blanca, estaba comprometida con Matt un muchacho de la misma edad que ella de ojos marrones, cabello castaño claro, alto, de tez blanca y unos rasgos muy lindos, por decirlo era la persona más bella que jamás había conocido, entonces dice ella
-Te amo tanto, más a que nada- él respondió abrazándola
-Tú eres lo más precioso que jamás pude conocer- y la besó. Hacía cuatro largos años que estaban juntos, él era actor y ella era médica, entonces un día volviendo del hospital para su casa en el camino conoce  un chico de unos veinticuatro años, sus ojos son color miel, tenia rastas las cuales algunas eran rubias y otras castañas, tenía un piercing en el labio inferior que le quedaba my hermoso, desde que lo vio Alex quedó embobada viéndolo ya que era muy difícil dejar de verlo entonces le dice él
-Hola preciosa- ella lo miró, sonrió y luego dijo
-¿Cómo te llamas?- le dijo el de rastas
-Soy Alex- contestó la castaña
-Bueno Alex, soy Tom ¿Qué tal si vamos a tomar un café así nos conocemos mejor?- preguntó él, ella lo pensó unos pocos segundos y luego dijo
-Me encantaría- aceptando su propuesta. Caminaron lentamente por la acera y mientras le preguntó él
-¿Estas en pareja?- ella dudó unos segundo y luego respondió sencillamente
-Sí y ¿Tú?- él sonrió de medio lado para luego decir
-No, por ahora no me interesa tener una relación seria- ella preguntó
-Entonces ¿vas de amorío en amorío?- él se rió en cuanto al concepto que ella utilizó y él dijo
-No me gusta llamarlos amoríos, prefiero… amores efímeros-
-Bueno eso suena mucho mejor- dijo ella sonriendo sutilmente, cuando llegan al restaurante Tom pidió una mesa para dos y el encargado los situó en la mesa que daba al jardín, entonces dice el de rastas
-Una hermosa vista hacía el jardín estando en una charla con una hermosa señorita- y le sonreía, Alex se ruborizó luego articuló
-Gracias-
-De nada- respondió el de rastas.
Aquella noche entre ambos seres había comenzados una relación, esa misma noche que había ido a tomar el café juntos, ella dijo
-Ya debo irme-
-No, espera- le dijo él
-¿Qué sucede?- preguntó la castaña
-Es que quería invitarte a… no importa- dijo el de rastas
-Vamos dime- lo convenció ella
-Invitarte a mi departamento- le dijo Tom con una leve sonrisa en el rostro, Alex sonrió ante la idea para luego contestar a la invitación
-Claro- él pagó la cuenta que no había sido mucho, luego salieron a la calle para caminar hasta el departamento de Tom. Caminaron alrededor de diez cuadras cuando de repente le dice él
-Aquí es- el edificio estaba en buenas condiciones, estaba pintado de color celeste claro y la ventanas de otros departamentos estaban muy bien cuidados ella dijo
-Guau- él se rió y después articuló
-Vamos- mientras la tomaba de la mano para entrar en el mismo, pasaron por la puerta y hacía el costado derecho había una vieja escalera de madera verde algo descuidada pero no rechinaba al subir por ellas.
Subieron las escalera hasta el cuarto piso donde era el departamento del chico de rastas, cuando llegaron a la puerta toma las llaves del mismo y las mete en el cerrojo, le da dos vueltas, cuando se escucha el “clap” de la cerradura abierta dice él
-Bienvenida a mi morada- ella le responde
-Muchas gracias- sonriéndole de una manera  seductora, pasa por delante de él con un caminar muy sensual para seducir al de rastas, luego entra él y cierra la puerta. Alex se sacó la campera y la chalina para estar más cómoda ya que allí dentro no hacía tanto frío, para quedar solamente con una remera y un suéter arriba, él la miraba y sonreía.
Ambos se sentaron el pequeño sofá que tenia Tom y comenzaron a hablar entonces le pregunta él
-¿Qué tipo de persona te consideras?- ella lo miró a los ojos y luego dijo
-En verdad una persona muy normal. Soy buena pero lo único es que no me hagas algo malo porque conmigo perdes. No soy ni vengativa ni rencorosa, no me gusta eso- Tom quedó sorprendido luego se describió asó mismo diciendo
-Yo soy manipulador, frío, no me interesan los sentimientos de nadie. Lo que digan los demás me importa tres carajos- la castaña también se sorprendió ya que una persona tan linda físicamente se describa así mismo como muy frío, entonces ella respondió
-Buena descripción. En cuanto a lo amoroso ya me habías dicho que no te interesaba una relación seria pero… ¿algún día pretendes tener una? ¿Ahora solo tienes amores efímeros-
-Con respecto a la primera pregunta si deseo tenerla algún día pero falta mucho, ahora tan solo prefiero pasar una noche con una, otra noche con otra, porque no te sientes atada a nadie y puedes vivir tranquilamente- dijo Tom explicándose. Por un lado tenía razón pero por le otro no, ya que te catalogarían de zorra o puta en cosa de que seas mujer; luego le dijo
-Es verdad- después le pregunta él
-¿Alguna voz fuiste infiel?-
-No- respondió ella
-Entonces ¿Por qué estas conmigo en mi departamento?- le pregunta él
-Por simple curiosidad y para experimentarlo- respondió mientas acortaba distancias entre sus rostros, cuando Alex se descuidó Tom la besó, la recostó en el sofá y comenzó a besar su cuello, le sacó el suéter y ella le sacó la campera.
Tom se levantó le extendió la mano para hacerla parar del sofá y ella se la agarró, una vez que ambos estuvieron de pie él le quitó la remera y ella hizo lo mismo, volvieron a besarse y cayeron en la cama quedando Tom sobre ella. Una vez que le sacó los pantalones  y quedó en ropa interior, los roles cambiaron y ella queda sobre el de rastas pero ella comienza a besarlo en el cuello pero lentamente va bajando por todo el torso hasta legar a su ombligo allí se detiene un momento y comienza a subir nuevamente por el torso desnudo de Tom mientras decía él entre gemidos
-Sí, oh sí. Sos una de las mejores- Alex volvió a besar sus labios y mientras lo hacía desabrochaba uno a uno los botones del pantalón del de rastas, quedando solamente en boxers. Luego de besarse por un tiempo más los dos se despojaron de su ropa interior quedando ambos sin prenda alguna.
Una vez más ella comenzó a besarle el cuello y bajar por si tallado torso dejando cortos besos hasta llegar al ombligo, allí se detuvo unos segundos, luego continuo bajando hasta llegar a su entrepierna e introducir el miembro en su boca. Él gemía de placer.
Luego Alex se recostó en la cama y él se acomodó entre las piernas de ella y le dijo susurrando
-Balancéate lentamente- ella lo obedeció y comenzó a mover su cadera en forma circular mientras experimentaba ese placer que nunca antes había sentido con nadie, ni siquiera con Matt. En su mente pensaba luego de que terminaron de tener relaciones
-Esto no está bien, Matt no se merece que le haga esto. Aunque estoy segura de que él también me engaña- Tom le dijo y esfumó sus pensamientos
-Eres muy buena en la cama- ella lo miró y dijo
-Tú igual- él sonrió ya que se autodenominaba “El dios del sexo”
Alex se durmió por tan solo tres horas y el sol cuando salió, daba en la ventana cegándole los ojos y quejándose en voz alta
-Maldito sol- entonces Tom le dice
-Buen día nena- ella bostezando le dijo
-Buen día- se levantó, se vistió y desayunaron, como la noche anterior había apagado el móvil, lo prendió y tenía veinticinco llamadas perdidas y veinte mensajes de texto, todos eran de Matthew, él estaba muy preocupado ya que no sabia nada de Alex desde la noche anterior Tom la vio preocupada entonces preguntó
-¿Pasa algo?-
-No, es que Matthew estará preocupado por mí, debería irme- le dijo ella
-Está bien- contestó Tom. Alex tomó sus pertenencias  y le dijo a Tom
-Gracias por la hermosa noche que pasamos, algún otro día nos encontraremos-
-No creo que eso sea posible pero quien sabe. Gran noche la que pasamos- contestó él. Alex se fue del departamento de Tom, en el camino a su casa iba pensando que decirle a Matt u que no volvería a verlo al de rastas nunca más, cuando llegó a su casa Matt le dijo
-¿Dónde estabas? Estaba preocupado- ella respondió
-Me encontré con una amiga y fui a su casa y el móvil se me quedó sin batería- ella sabía muy bien que no debía decir nada más sobre la noche anterior, guardó el secreto y así vivió toda su vida. Respecto a Tom… no volvió a saber nada de él.

Fin ♥

No hay comentarios:

Publicar un comentario